TEXTOS

 

 

Tecnológico y Ecológico en La Arquitectura

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En Grecia, como término que combinaba las palabras oikos y logos, la palabra ecología significaba el conocimiento del hogar. Su raíz, entonces, era similar a la de economía – oikos y nemein – que se refería a la administración del hogar. Como no se puede administrar aquello que no se conoce, la ecología estaba en la base de la economía. En la actualidad, esta relación se ha invertido. No sólo los criterios económicos priman por sobre los ecológicos, sino que incluso ambas esferas son vistas como antagónicas: la preocupación por la ecología pareciera ser aquello que frena el crecimiento económico. Al volver a revisar la relación entre ecología y economía pareciera que, como área de conocimiento, la arquitectura no es la que más tiene que decir al respecto.

Sin embargo, ¿significa eso que no podamos proponer nada? ¿No hay acaso ideas o propuestas que, desde la arquitectura, puedan arrojar luz sobre este problema? (ediciones ARQ.2019).

 

Por otra parte, La palabra tecnología del griego τέχνη (tekhné) significaba arte, técnica, oficio o destresa, y λόγος (logos) estudio, discurso, tratado; podemos tener muy claro que la arquitectura es un arte, un oficio y una técnica, también se construye a partir de un estudio y un discurso, en otras palabras, podríamos legar a afirmar que es una tecnología. Pero al parecer esta se ha cargado de elementos anexos no propios del origen del diseño o parte del origen de la solución sino “gadget” que se adquieren como commodity o accesorios sobrepuestos, dando paso a preguntarse si realmente aportan a disminuyen nuestro impacto y huella ecología, o son solo parte del sobre consumo o costo planetario que nuestra sociedad produce año a año.

 

Si bien era pertinente la revisión de los orígenes etimológicos o epistemológicos de estas palabras para conocer el contexto (o con-texto), que le dieron origen y a la vez derivaron en las palabras que usamos hoy en nuestro idioma, hemos decidido alejaremos  un poco de su origen griego para acercarnos al significado en nuestra propia lengua de estas palabras, ambas  compuestas por palabras más pequeñas y con su propio significado,  y como su relación y disociación (juntas y separadas) nos dan una nueva mirada.

 

La palabra ecológico, se separa en eco y lógico, la primera en español tiene varias acepciones, desde que es un fenómeno acústico producido cuando una onda sé que refleja y regresa hacia su emisor, también es sinónimo de palabras como consecuencia, trascendencia, alcance, efecto, secuela, y es entre consecuencia trascendencia y alcance que fijaremos un primer punto de anclaje.  Por otra parte, la palabra lógica también con varias acepciones, desde una ciencia formal a una rama de las matemáticas, en el área sociológica tiene una referencia particular a lo pragmático, y es ese el marco y limite en el cual nos moveremos.

La palabra tecnológico, “constituye un conjunto de conocimiento científicamente ordenado, que permiten diseñar y crear bienes o servicios que facilitan la adaptación al medio ambiente y la satisfacción de las necesidades esenciales y los deseos de la humanidad”.

Al separar en tecno y lógico, ya revisamos lógico, por otra parte, tecno en español no tiene un significado (más allá de la música que alguna vez estuvo de moda) así que volvemos a los griegos y era arte, técnica, oficio o destreza, quizá entonces podremos decir que una tecnología ecológica para la sustentabilidad, debe estar basada en conocimiento ordenado, lógico y con una repercusión positiva sobre el medio ambiente (natural o construido) y no lo que ha sucedido con tecnologías que, si bien nos permitieron saltos cuantitativos en la civilización, como la revolución industrial, tuvieron un costo planetario del cual aún tenemos una deuda con altos intereses.

Este conjunto de palabras, lógica y eco, sin ser de origen griego, al ser juntadas producen un interesante juego de palabras confluyendo en la palabra “ecológico”, y cierto parentesco a su vez con “ecología”, algo similar pasa con “tecnológico”. A este juego le hemos encontrado una significancia que nos identifica de mejor manera con la ecología y la tecnología como acercamiento no solo al proyecto sino también a lo que nosotros creemos que es simple           “ sentido común” la sustentabilidad”, afirmando que el proyecto tiene una lógica y una destreza con eco, es decir a través de decisiones con pragmatismo, precisión, técnica, algo de arte y oficio, este puede generar una trascendencia o alcance positivo en su ecosistema o contexto en el cual está inserto y genera interacciones. “La ecología", una rama de la biología que estudia las relaciones de los diferentes seres vivos entre sí y con su entorno: «la biología de los ecosistemas» (Margalef,1998,). Estudia cómo estas interacciones entre los organismos y su ambiente afectan a propiedades como la distribución o la abundancia. En el ambiente se incluyen las propiedades físicas, químicas, y medioambientales, que pueden ser descritas como la suma de factores abióticos locales, como el clima y la geología, e incluso sociales, en contextos urbanos, la economía, las redes sociales y humanas, y los demás organismos que comparten ese hábitat (factores bióticos). Los ecosistemas están compuestos de partes que interactúan dinámicamente entre ellas junto con los organismos, las comunidades que integran, y también los componentes no vivos de su entorno, posiblemente desarrollados por algún tipo de tecnología humana. Los procesos del ecosistema, como la producción primaria, la pedogénesis, el ciclo de nutrientes, y las diversas actividades de construcción del hábitat, regulan el flujo de energía y materia a través de un entorno. Estos procesos se sustentan en los organismos con rasgos específicos históricos de la vida, y la variedad de organismos que se denominan ecología, plantea el estudio científico de los procesos que influyen en la distribución y abundancia de los organismos, así como biodiversidad, la visión integradora de las interacciones entre los organismos y la transformación de los flujos de energía.

A priori, la introducción masiva de elementos abióticos (obras construidas como edificios en el caso de la arquitectura y otros como calles y puentes) , un reflejo de la tecnología del momento o pasadas por su valor económico más reducido,  en estos ecosistemas suele catalogarse como negativo, pero todas tienen una relación directa en la calidad de vida de quienes son parte de estos entornos, medio ambientes o contexto, así la introducción de un abiótico podría no ser un agente externo, destructor o contamínate, sino  que podría resignificarse de introducción a integración, con cualidades de catalizador o un medio redireccionador de algunas de estas interacciones, factores y transformaciones de flujos de energía, como sol, viento, suelo, materia, especies, energía, desechos y otros  de manera positiva para la calidad de vida y el uso lógico y eficiente de los recursos, buscando que esta integración, que en palabras simples es la construcción de un edificio en una ciudad, sea "construir ciudad" como equivalente de “construir bien común”.

Palabras claves: ecológico, tecnológico, lógica, eco, pragmatismo, repercusión,                                                 sustentabilidad, redirecionamiento, ecosistema, Chile.